Cajas y cajas de fósforos, desayunos por la mañana y discusiones por la tarde. Tenso ambiente. Ya había sido destruida mucho tiempo atrás. Y un hilo lo soportaba, un fino riso que mantenía unido algo que estaba separado. Hasta que alguien se puso los pantalones y allí es donde se vistió de hombre y se los puso. Y de ese vientre salí yo, de lo más valiente que existe aparecí.
Soy yo, ese que ve fantasmas, que no siente temblores, de una familia sin raices, de un mundo porteño y otro de lluvias. De carbón y desierto, de apostoles y filosofia, de observar mas que mirar y escuchar mas que hablar. Hay veces que pido valor, otras inteligente, pero es más sabio pedir ignorancia y locura, seria todo más facil…
Y así vino a caer, un pedacito de cielo, de felicidad y cada dia mas responsabilidades.-